El uso de la ciudad en hombres y mujeres no es el mismo, tampoco lo es la percepción y el uso que tenemos de los distintos espacios. En esta línea creemos necesario incorporar al análisis del hábitat urbano la perspectiva de género, ya que la planificación de las urbes puede convertirse, si no lo es ya, en un elemento de desigualdad porque el espacio nunca es neutro. Nuestra más cordial bienvenida y que este tiempo de reflexión y debate sea lo más provechoso y clarificador posible para todo el mundo.